CAPÍTULO XXXIII:
EL RÍO DE AGUA DE VIDA
Es necesario que los estudiantes del Gran
Movimiento Gnóstico Mundial A.G.L.A reciban la iniciación.
Imaginación, inspiración, intuición, son
los tres caminos obligatorios de la iniciación.
El pensamiento, el sentimiento y la
voluntad deben liberarse totalmente del cuerpo físico.
Es indispensable aprender a salir
conscientemente en cuerpo astral.
Primero. El estudiante gnóstico se elevará
al conocimiento imaginativo.
Segundo. Adquirirá el conocimiento
inspirativo.
Tercero. Logrará el conocimiento intuitivo.
Durante algún tiempo el estudiante se
adiestrará con la imaginación, después, con la inspiración, y más tarde, con la
intuición.
PRÁCTICAS
1. Conocimiento imaginativo
Las silabas MA, MA, PA, PA, BA, BA,
son las primeras que articulamos en la niñez. Con estas silabas podréis
comenzar la Iniciación Cantadlas asumiendo una actitud inocente, infantil. En
la flauta encantada de Mozart podréis aprender la entonación de esas sagradas
silabas. Mozart puso esas silabas en su maravillosa obra.
Adormeceos asumiendo una actitud infantil,
recordando los primeros años de la infancia y entonando mentalmente las
sagradas sílabas.
La palabra papá se vocaliza entonando en
voz alta la primera sílaba PA, y bajando la voz en la segunda sílaba PA. Luego
articularéis la silaba PA muchas veces. Lo mismo haréis con la sílaba MA.
Adormeceos meditando en vuestra infancia.
Revivid con vuestra imaginación toda la infancia. Articulad mentalmente las
sílabas sagradas.
Sabed que todo niño es clarividente hasta
la edad de cuatro años. Después, los átomos inocentes de la clarividencia se
sumergen entre el subconsciente. Si queréis reconquistar la clarividencia,
meditad en la infancia y adormeceos profundamente articulando las primeras sílabas
del niño. Ma, Ma, Pa, Pa, Ba, Ba.
La meditación y las sagradas silabas
despertarán a los átomos infantiles de la clarividencia. Entonces os elevaréis
al conocimiento imaginativo, aprenderéis a pensar en imágenes vivientes. La
raza actual sólo piensa en concepto de ideas. Las ideas son el resultado del
deseo.
Alguien piensa conquistar a una mujer,
entonces le asalta una idea, etc. Las ideas son el yo. Tú aprenderás a pensar
con imágenes vivientes. La meditación infantil y las sagradas sílabas, despertarán
a los átomos infantiles para una nueva actividad.
El conocimiento imaginativo os confiere el
poder de viajar consciente y positivamente en cuerpo etérico. Cuando el
estudiante ha logrado el conocimiento imaginativo, entonces puede comenzar los
ejercicios para el conocimiento inspirativo.
2. Conocimiento inspirativo
Nosotros hemos dado muchas claves para
salir conscientemente en cuerpo astral, y millares de estudiantes han aprendido
a salir en astral.
Empero, hemos visto en la práctica que
aquellas personas que no pueden tener la mente quieta ni siquiera un instante,
que están acostumbradas a mariposear de escuela en escuela, de logia en logia,
siempre inquietas, siempre preocupadas, no logran salir conscientemente en
cuerpo astral.
La clave para salir en astral
conscientemente es vaciar la mente.
Acostado en su lecho, el estudiante rogará
a su Dios Interno que lo saque del cuerpo. Luego, después de la plegaria, el
estudiante debe vaciar la mente. Para esta práctica es inútil pensar.
Comprendiendo la inutilidad de pensar, el
estudiante no pensará absolutamente en nada. Así, comprendiendo la inutilidad
de pensar, durante esta práctica la mente quedará quieta y en silencio.
Debemos ante todo comprender que el proceso
de pensar es una traba para salir en astral conscientemente.
Cuando comprendemos la inutilidad de pensar
durante esta práctica que nos lleva hasta el conocimiento inspirado, entonces
la mente queda naturalmente quieta y en silencio.
Hay que distinguir entre una mente que está
quieta y una mente que está aquietada.
Hay que distinguir entre una mente que está
en silencio y una mente que está silenciada a la fuerza,
Cuando la mente está aquietada y silenciada
violentamente, entonces hay lucha secreta, y por lo tanto no está quieta, ni en
silencio.
Cuando hemos comprendido la inutilidad del
pensar durante estas prácticas, entonces la mente queda quieta y en silencio
por sí misma.
Luego duérmase el estudiante
tranquilamente. Si el estudiante logra dormirse sin pensar -con la mente quieta
y en silencio-, entonces despierta conscientemente fuera del cuerpo físico y se
eleva al conocimiento inspirado.
Es indispensable que el soñador despierte.
Es urgente el despertar de la conciencia. Todos los seres humanos viajan en
cuerpo astral durante las horas del sueño, pero desgraciadamente viven en el
plano astral con la conciencia dormida, andan soñando.
Cuando el soñador despierta de sus sueños,
se eleva al conocimiento inspirado. Los Maestros de la Logia Blanca no sueñan.
Ellos viven a todas horas con la conciencia despierta, y en estado de vigilia,
aun cuando sus cuerpos físicos estén dormidos entre sus lechos.
3. Conocimiento intuitivo
La tercera fase del conocimiento, es el
conocimiento intuitivo. Para alcanzar las cimas inefables del conocimiento
intuitivo, hay que besar el látigo del verdugo y la mano del que nos golpea.
Debemos amar y adorar a toda la humanidad,
sacrificamos por ella y estar siempre dispuestos a dar hasta la última gota de
sangre por amor a esa pobre humanidad doliente.
Todo iniciado, cuando se mueve
conscientemente en cuerpo astral puede provocar el éxtasis por medio del amor.
Entonces el iniciado se escapa de su cuerpo astral y se eleva a los mundos de
los ángeles, arcángeles, serafines, potestades, virtudes, tronos, etc.
Entonces es cuando nos elevamos al
conocimiento intuitivo.
Quien alcance las cimas inefables de la
intuición, puede contemplar la futura Jerusalém Celestial.
Aquellos que suben las tres escalas de
imaginación, inspiración e intuición, pueden ver la Jerusalém antigua (la
tierra antigua) y la Jerusalém futura (la futura tierra que adviene después del
gran cataclismo).
"Y vi un cielo nuevo, y una tierra
nueva; porque el primer cielo y la primera tierra se fueron y el mar ya no
es" (Ap: 21: 1).
Los habitantes de la tierra futura serán
ciudadanos despiertos en los mundos superiores. En la futura Jerusalém sólo
habrá felicidad, paz y amor.
"Después me mostró un río limpio de
agua de vida, resplandeciente como cristal que salía del trono de Dios y del
Cordero" (Ap. 22: 1).
Ese río de agua de vida eterna, es el semen
Cristónico. Los que anhelen subir los tres peldaños de imaginación,
inspiración, intuición, deben lavar sus culpas con el agua pura de vida.
Sin castidad no se alcanza ningún progreso
en estos estudios.
"En el medio de la plaza de ella, y de
la una y de la otra parte del río, estaba el árbol de vida (con sus diez
Sephirotes), que lleva doce frutos (las doce facultades), dando cada mes su
fruto: y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones" (Ap.
22: 2). Nadie hará entonces mal uso de sus poderes.
Todo aquel que ha subido los tres escalones
de imaginación, inspiración e intuición, se mueve conscientemente en sus
vehículos internos y visita los mundos superiores. Los diez Sephirotes constituyen
las diez oleadas atómicas de la Gran Vida Universal.
El iniciado sabe moverse conscientemente
entre las diez oleadas de la vida.
Existe un Sephirote secreto, ese es el Ain
Soph (el mundo del Espacio Abstracto Absoluto). La antítesis fatal del Ain
Soph, es el Abismo.
El iniciado que hace mal uso de sus doce
facultades, se convierte en mago negro y cae al abismo.
En la Nueva Jerusalém, las hojas y los
frutos del árbol de la vida servirán para la sanidad de las naciones.
"Y no habrá más maldición; sino que el
trono de Dios y del Cordero estará en ella y sus siervos le servirán (Ap. 22:
3).
"Y verán su cara; y su nombre estará
en sus frentes" (Ap. 22: 4).
Todo aquel que recibe el nombre del Eterno
en su frente, se ha salvado del abismo y de la muerte segunda.
Ningún incrédulo o escéptico, ningún hombre
sin fe, puede entrar en la Nueva Jerusalém. Aquellos que dudan es mejor que se
preparen a entrar en el abismo. Los que eyaculan el semen, los brujos, los
asesinos, los mentirosos, son gente del abismo. Esa gente no pueden recibir el
nombre de Dios en sus frentes.
En la Nueva Jerusalém sólo vivirán gente
llena de fe, y amor, castidad y caridad, etc.
"Y allí no habrá más noche; y no
tienen necesidad de lumbre de antorcha, ni de lumbre de sol (físico), porque el
Señor Dios (Interno) los alumbrará; y reinarán para siempre jamás" (Ap.
22: 5).
"Y me dijo: Estas palabras son fieles
y verdaderas. Y el Señor Dios de los santos profetas, ha enviado su ángeles
para mostrar a sus siervos las cosas que es necesario que sean hechas
presto" (Ap. 22: 6).
Todo aquel que haya subido los escalones de
imaginación, inspiración e intuición, está despierto en los mundos superiores.
Todo iniciado cuando está fuera del cuerpo físico, puede pedir a su Maestro que
le muestre la futura Jerusalém, y las cosas que es necesario que sean hechas
presto. Lo que se necesita es dejar la pereza y hacer las prácticas de
imaginación, inspiración e intuición que nos llevarán hasta la iniciación.
"¡Y he aquí, vengo presto!
Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro"
(Ap. 22: 7).
Este es el Mensaje de Acuario. Este es el
libro de la Nueva Era.
Esta es la Doctrina Secreta del Salvador
del mundo.
Continúa el Vidente del Apocalipsis (quien
dicho sea de paso, está ahora desencarnado), diciendo textualmente lo
siguiente: "Yo Juan, soy el que ha oído y visto estas cosas. Y después que
hube oído y visto, me postré para adorar delante de los pies del ángel que me
mostraba estas cosas" (Ap. 22: 8).
"Y él me dijo: Mira que no lo hagas:
porque yo soy siervo contigo y con tus hermanos los profetas, y con los que
guardan las palabras de este libro. Adora a Dios" (Ap. 22: 9).
El ángel no quiso dejarse adorar. Sin
embargo, millares de discípulos gozan haciéndose adorar de las gentes. Esos son
los que dicen: "yo soy un gran vidente, nada se me esconde, nada ignoro,
soy un gran iniciado, soy un Maestro, todo lo sé, etc.".
Satán goza auto-alabándose. El yo
psicológico es Satán. Satán es el que dice yo soy la reencarnación de un gran
Maestro, o de un gran hombre.
El Bodhisattva verdaderamente humilde nunca
se auto alaba. El Bodhisattva humilde dice: "Yo soy un mísero gusano del
barro de la tierra, yo soy un hombre cualquiera. Mi persona no vale nada; la
obra lo es todo".
El Bodhisattva es el alma humana de un
Maestro. El Maestro es el Dios Interno.
El templo de la Vía Láctea es
maravilloso... Una gran piedra cierra la entrada a los profanos. Dentro de ese
templo, encontramos a millares de Bodhisattvas de la Vía Láctea. Parecen humildes
campesinos analfabetos. Empero, el Dios Interno de cada uno de ellos gobierna
constelaciones y mundos.
Cuando nos arrojamos a los pies de esos
humildes hombres para adorarlos, ellos dicen: yo no soy nadie; yo no sé nada;
yo no valgo nada.
"Mira que no lo hagas: Porque yo soy
siervo contigo y con tus hermanos los profetas".
El hombre en si es una sombra pecadora.
Sólo el Vidente del vidente, el Padre que está en secreto es perfecto.
"Y me dijo: No selles las palabras de
la profecía de este libro; porque el tiempo está cerca" (Ap. 22: 10).
En aquella época de Juan, todavía se podía
decir: "El que es injusto, sea injusto todavía: Y el que es sucio,
Ensúciese todavía: Y el que es justo, sea todavía justificado: Y el santo, sea
santificado todavía" (Ap. 22: 11).
Ahora no se puede decir eso, porque los
tiempos del fin ya llegaron.
Este es el instante en que tenemos que
definimos como águilas o como reptiles, como ángeles o como demonios.
"Y he aquí, yo vengo presto, y mi
galardón conmigo, para recompensar a cada uno según fuere su obra" (Ap.
22: 12).
"Yo soy (el Cordero) el Alfa y la
Omega, el principio y el fin, el primero y el postrero" (Ap. 22: 13).
El Cordero es Alfa y Omega, principio y
fin, el primero y el postrero.
El Bienamado entra en el alma para
recompensar a cada uno según fuere su obra.
"Bienaventurados los que guardan sus
mandamientos, para que su potencia sea en el árbol de la vida (los diez
Sephirotes), y que entren por las puertas (del sexo) en la ciudad (la Nueva
Jerusalém)" (Ap. 22: 14).
"Mas los perros (los falsos profetas,
aquellos que fundan malas escuelas para explotar a las almas, los fornicarios,
etc.) estarán fuera, y los hechiceros, y los disolutos, y los homicidas, y los
idólatras, y cualquiera que ama y hace mentira" (Ap. 22: 15).
"Yo Jesús he enviado mi ángel para
daros testimonio de estas cosas en las iglesias". Y exclama Jesús, el que
recibió la iniciación venusta, diciendo: "Yo soy la raíz y el linaje de
David, la estrella resplandeciente, y de la mañana" (Ap. 22: 16).
Cristo es la estrella de la aurora. Cristo
entra en el alma cuando recibe la iniciación venusta.
"Y el espíritu (el Cristo), y la
esposa (el alma), dicen: Ven. Y el que oye diga: Ven. Y el que tiene sed,
venga; y el que quiera tome del agua de la vida de balde" (Ap. 22: 17).
Sólo tomando del agua de la vida lograréis
la iniciación venusta. El que bebiere de esa agua pura de vida, nunca jamás
volverá a tener sed.
Queremos decir: El que trabaje con el
arcano A.Z.F., levantara el Hijo del Hombre dentro de si mismo, y entonces,
nunca jamás volverá a tener sed.
"Porque yo protesto a cualquiera que
oye las palabras de la profecía de este libro. Si alguno añadiere a estas
cosas, Dios pondrá sobre él las plagas que están escritas en este libro"
(Ap. 22: 18).
"Y si alguno quitaré de las palabras
del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida y de la
santa ciudad, y de las cosas que están escritas en este libro" (Ap. 22:
19).
Todo aquel que quiera reproducir este
libro, bien puede hacerlo con entera libertad. Todos aquellos que por un falso
pudor le quiten a este libro los secretos del Arcano A.Z.F. ¡Ay de ellos! Dios
quitará su parte del Libro de la Vida y de la Santa Ciudad, y de las cosas que
están escritas en este libro.
Podréis reproducir este libro a fin de que
el Mensaje de Acuario llegue a todos los pueblos de la tierra; pero ¡Ay! ¡Ay!
Ay! de aquellos que le añadan o le quiten las palabras del libro de esta
profecía; porque en verdad, en verdad os digo, que Dios pondrá sobre él, las
plagas que están escritas en este libro.
"El que da testimonio de estas cosas,
dice: Ciertamente vengo en breve. Amén, sea así. Ven Señor Jesús" (Ap. 22:
20).
"La gracia de nuestro Señor Jesucristo
sea con todos vosotros. Amén" (Ap. 22: 21).